Tengo mucho que ladrar

enero 18, 2011

La Navidad

¡Qué horrible es la navidad para mí! Yo no entiendo porque a mi familia le puede gustar tanto esta celebración, bueno hay cosas rescatables como la comida que no está nada mal, pero toda esa violencia en las calles, esos ruidos tan salvajes,  esos petardos, los explosivos, que miedo. Cada vez que escucho unp de esos sonidos estridentes salgo disparado a esconderme debajo de la cama de mi abuela, es una tortura para mí, no quiero que llegue diciembre nunca.

A mi mamá le encanta la navidad, dice que es una época de reunión familiar, mi abuela prepara mucha comida, a veces tengo suerte y me llega una piernita de pavo de casualidad, mi abuela me la da a escondidas porque a mi mamá no le gusta que me den huesos, ella dice que me pueden hacer daño; sin embargo yo amo los huesos y nunca los rechazaré guau. Todo es maravilloso en ese momento, porque después de la comida viene el alcohol y como saben yo amo la cerveza. Pero después todo se convierte en una pesadilla de la que no puedo escapar fácilmente. Todos salen a los balcones y empieza el bombardeo, los cohetes, las luces de bengala, etc. mi corazón salta sin dejarme descansar.

Mamá, guarda esas cosas que me hacen sufrir, no las quiero escuchar, me duelen los oídos auuuuuuuuuuuuuu quiero que se acabe todo esto pronto, pero debo ser fuerte ya que la próxima semana seguirá esta historia cuando llegue el famoso Año Nuevo y mi martirio volverá a repetirse noooooooooooooo, en estos momentos quisiera que mi familia fuese testigo de Jehova, guau...

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