Tengo mucho que ladrar

mayo 02, 2010

Aprendiendo de la vida...

Los primeros días fueron difíciles, no solo porque extrañara a mi familia, sino por el hecho de no poder aguantar mis esfínteres, no sabía como hacerlo y los soltaba donde podía, ella se molestaba mucho, cogía un periódico y me daba un reverendo "tas tas", uy cómo me molestaba que hiciera eso, pero no podía controlar nada, así que pensé que la mejor manera de no recibir más ese tas tas, sería si soltaba mis residuos encima del papel con el que me pegaba; de esta manera no tendría con que golpear mi blanquito potito. De pronto sucedió lo insospechado, ella comenzó a besarme cada vez que hacía esto, me abrazaba y me decía cosas maravillosas, entonces lo entendí todo y empecé a utilizar el periódico como un baño personal. 

Aprender de la vida es duro, pero cada uno tiene las capacidades para comprenderlo todo. Guau!